Las evaluaciones personalizadas del terapeuta ocupacional, ayudan la persona
con discapacidad a elegir las ayudas para la postura y para la movilidad
más adecuadas para sus condiciones funcionales, su entorno y su estilo de
vida. Una postura correcta permite evitar la incidencia de complicaciones
de carácter cutáneo (úlceras de decúbito), o de carácter ortopédico.
En el Centro para la Autonomía se practica un protocolo específico para
la elección de las ayudas para la movilidad que consiste de cinco fases
fundamentales:
También está previsto un entrenamiento para la Manutención de la silla de ruedas.
Además del terapeuta ocupacional, pueden intervenir: el consejero par, el técnico, el asistente social.