Entrenamiento para la vida diaria
El entrenamiento en las actividades de la vida diaria consiste de un período
de adiestramiento de la persona con discapacidad; o bien, en el caso de
que los límites funcionales no lo permitan, involucra a sus familiares o
a sus asistentes personales.
El entrenamiento para la vida diaria incluye actividades relativas a:
- movilidad funcional
- higiene personal
- actividad doméstica en la cocina
- utilizo de la silla de ruedas
- actividades lúdicas
- vestirse a uno mismo
- habilidades manuales
- actividades en los espacios exteriores
Además del entrenamiento, el protocolo relativo a las actividades de vida
diaria incluye:
- la evaluación, que detecta los límites funcionales: además de
identificar las dificultades objetivas relacionadas con los límites de
uno, identifica también aquellas de tipo subjetivo o relacional;
- el diseño de estrategias para la solución de estos problemas:
junto con la persona con discapacidad se diseñan las estrategias adecuadas
para resolver los problemas detectados.
Además del terapeuta ocupacional, pueden intervenir: el consejero par,
el asistente social, el psicólogo.